31/10/10

el primero

Hoy -como muchos otros dias- me levante temprano a trabajar. Ejerzo la practica legal en forma independiente por lo que no siempre tengo horarios estrictos. Pero hoy me toco salir temprano, encontre extrañamente poco trafico y espacio en la cochera, cruce la Av. Abancay en mis tacos y esquivando taxis e ingrese a los juzgados penales. Me tocaba informe oral por lo que presente mis documentos y me sente a esperar y claro esta que tuve que esperar... como es costumbre en lo penal, no llamaron a la hora programada. Mientras esperabamos vimos salir a la jueza en mas de una oportunidad de su despacho, de mal humor y murmurando adjetivos. Hecho -que por lo menos en ese juzgado- no es nada raro.
Al fin hicieron el llamado para el informe, nos acercamos, nos presentamos y empezo. La jueza no tardo en interrumpir el informe para solicitar que seamos concretos, no sin antes hacer un pequeño comentario. Comentario??? ojala hubiese sido un simple comentario, muy brevemente y sin vocalizar adecuadamente procedió a señalar que no iba a absolver al procesado... en otras palabras, adelanto criterio. Las consecuencias son evidentes pero ¿es posible que un juez nombrado para administrar justicia, con respeto a la Constitución y la ley perjudique de esta manera un proceso llevado correctamente? Claro, se presentaran las recusaciones respectivas pero y el tiempo que se va a perder? eso no lo repondra nadie, ni la justicia, ni la jueza que ni siquiera dice buenos dias.
Y los abogados tenemos muchas veces que callar, porque ¡ay de nuestra suerte! si vuelve a caer un caso en su Despacho...
Asi pues... es la realidad que vivimos en la justicia de nuestro pais...

Hace mucho queria empezar este blog, hoy una queridisima amiga y colega, me hizo abrirlo. Como abogada litigante -y seguramente como los muchos de abogados litigantes que hay- he pasado por innumerables situaciones en mis cortos 5 años de abogada y quiero compartirlos con los que quieran conocer un poco el mundo de un abogado. Conocer que ser abogado no es tan glamoroso, ni tan bien pagado como muchos creen, por lo menos, no para los que vivimos en la tierra. Hay que tener realmente vocacion para ser abogado litigante y muchaaaaaa paciencia.