19/4/16

Reorganización y Limpieza de Armario

Terminó la temporada de verano y llegó la hora de empezar a reorganizar nuevamente nuestros armarios. Esta oportunidad podría tratarse solamente de guardar la ropa de verano y sacar la de invierno; sin embargo, qué les parece si aprovechamos y previamente hacemos una pequeña limpieza de armario.


El fin de semana -aprovechando mis días de descanso debido a problemas de salud y a la inquietud que nunca me permite quedarme sin hacer nada- me puse a limpiar nuevamente mi armario. Esta vez fui un poco más lejos, hace unos meses ya había hecho una primera parte pero recién ahora hice el trabajo a profundidad.

La gran pregunta al inicio es ¿por dónde empiezo? Podría parecer obvio pero muchas veces entramos en caos y no sabemos por donde empezar, así que aquí les digo qué es lo que hice.


Primero, empecé por la zona más profunda de mi armario, incluidos los contenedores de ropa de otras temporadas, porque por lo general ahí es donde encontraremos la mayoría de ropa que deberemos eliminar; luego los cajones y finalmente los colgadores, en todos ellos busqué lo siguiente:
- Ropa o prendas muy desgastadas, sea por el paso del tiempo o porque nos gustan tanto que no nos decidimos a eliminarla. 
- Ropa que no nos queda, sea porque es muy grande o muy chica, por lo general es lo segundo. Si la tienen porque se han prometido bajar de peso y volver a usar esa falda que compraron cuando tenían 20 años, créanme que cuando bajen se comprarán ropa nueva y no se acordarán de la que tienen guardada.
- Ropa que consideramos un tesoro, que nos la trajeron de Europa y que en realidad no es nuestro estilo, quizá la guardamos porque es de diseñador o es muy bonita pero jamás la hemos usado.
- Todos cambiamos con el tiempo, maduramos, pasamos de la época del colegio, a la universidad y a trabajar, en ese camino nuestro estilo al vestir pasa por muchas etapas, a muchas de las cuales nunca regresaremos. Así que toda esa ropa debe irse.
- Ropa que no nos hemos puesto en un año, máximo dos, si en ese tiempo no la hemos usado no lo haremos nunca más.
- Y, claro esta, toda la ropa que hemos comprado de manera compulsiva, porque todas algunas vez lo hemos hecho. Así no la hayamos usado nunca, esté nueva pero que en el fondo sabemos que no la usaremos.

Es muy importante ser sinceras con ustedes mismas, si son acumuladoras -como yo-, no va a ser fácil, pero cuando terminen se sentirán más liberadas, piensen en que la energía circulará por su habitación de manera más fácil. No inventen excusas, sean lo más objetivas posible.


Segundo, una vez que han separado toda esa ropa que tenían guardada de manera inútil en el armario debemos decidir que haremos con ella. Tenemos, a mi parecer, 3 opciones: la reciclamos -por ejemplo H&M tiene un programa de reciclaje durante todo el año, sólo la dejan en los contenedores de la tienda y ellos elaboran a partir de ellas otras prendas-, la donamos -siempre hay alguien que los va a necesitar, sino me avisan y yo les ayudo a canalizarlo en algunos de los grupos de ayuda con los que solemos colaborar- y la pueden vender, en especial en el caso de esas prendas que están nuevas, a nadie le sobra la plata así que no se avergüencen por ello.

Tercero, luego de haber limpiado todo el armario empezamos con la re organización, existen diferentes formulas, es cuestión de elegir la que más se acomoda a tu estilo de vida. En lo personal me gusta sacar toda la ropa y separarla por tipo: faldas, pantalones, blusas, polos de algodón, vestidos, sacos, chaquetas, etc.

Una vez clasificada pueden empezar a guardarla en subcategorías siguiendo alguno de estos criterios: color, función (trabajo, fiesta, casual, etc), tipo, etc.

Por ejemplo, en el caso de la zona de faldas, las pueden guardar: por colores, del más claro al más oscuro y los estampados; por tipo de falda, lápiz, en A, minifalda, midi, larga, etc; por función, para el trabajo, para salir a bailar, para el día, cóctel, etc.

La línea que suelo seguir es clasificarlas por tipo de prenda y luego por colores; en el caso de los vestidos, sí los separado además por ocasión, los de fiesta, cóctel, oficina y de diario.


Y para terminar, les recomiendo guardar los tejidos (sean vestidos o chompas) en cajón para que no se dañen al igual que los polos de algodón, las blusas y vestidos colgados al igual que los sacos y chaquetas. La ropa de otra temporada se debe guardar limpia y en contenedores que se puedan sellar bien junto a antipolillas (aunque ese problema se asocia más a ropa invernal) e incluso bolsas que absorban la humedad.

¡Me cuentan cómo les va!

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